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II Concurso literario Ilusión por ser mamá
En la segunda edición del concurso hemos recibido más
de 1.600 relatos. Queremos dar las gracias a todas por participar,
y la enhorabuena a las ganadoras. Os invitamos a disfrutar leyendo
los 3 relatos ganadores.
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Una madre espera
Teresa Rodríguez Juan
Una madre, espera, nueve
meses, nueve largos meses para descubrir la cara de ese hijo que
tantas veces ha imaginado, ¿Cómo serán sus
ojos? ¿Cómo será...Sigue leyendo
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Una madre, espera, nueve
meses, nueve largos meses para descubrir la cara de ese hijo que
tantas veces ha imaginado, ¿Cómo serán sus
ojos? ¿Cómo será su nariz? ¿Seré
capaz de hacerlo feliz? Una madre, es madre incluso antes de parir,
es madre el mismo día que lo sabe, que lo intuye. Una madre
es madre siempre. Madre cuando mira, madre cuando habla, madre
cuando llora y cuando ríe, cuando debe ser amante, cuando
debe hacer de padre. Las mamás besan a sus hijos como
sólo ellas saben. Saben lo que les duele, y cuando va a
dolerles. Saben lo que hablan cuando nadie les entiende. Sufren
cuando lloran y cuando sienten. Se parten el corazón cuando
deben hacer algo que sus hijos no entienden. De una madre se
esperan grandes cosas, grandes logros. Con un beso apartan los
miedos, con la mano curan dolores, con su risa espantan brujas, y
con sus cuentos duermen. Una madre te riñe mientras te da un
beso, te dice te lo advertí mientras te cura, te dice te lo
dije mientras enjuga tus lágrimas. Hace los manjares
más deliciosos, los zumos más dulces y la leche justo
a tu gusto. Mamás para todo... una madre nunca se quita la
careta, por muchos años que tengas, por muchos años
que tenga, siempre mirará con esos ojos de sabiduría,
con esos ojos de no me engañas, con esos ojos que te conocen
desde antes de que nacieras. Las madres son aquellas que sacrifican
todo para que tú no lo hagas, que buscan la mejor
solución a los problemas, que son cómplices de tu
vida. Que siempre saben lo que es bueno y lo que no, y aunque sepan
que no estás haciendo las cosas bien, te siguen queriendo.
Las madres nunca dejan de querer a sus hijos... nunca....
jamás... el vínculo es tal que por un hijo sacas
fuerzas de las flaquezas, no comes si no tienes más pan para
darle, y no dejas de mirarlo nunca... si no estás...
mirará una foto... si no hay cerrará los ojos y
buscará su mejor recuerdo... si no puede recordar... si no
puede recordar... será la mujer más infeliz del
mundo. Cuando una madre te toca el pelo... una mano.... o el
corazón lo hace porque sabe que lo necesitas. Las
mamás son enfermeras, chóferes, psicólogas,
doctoras, espías, cocineras, lavanderas, economistas, y
dueñas del mejor hotel del mundo... tú casa... tu
hogar... Cuando te deprimes te saca una sonrisa, cuando ríes
abruptamente te pone los pies en el suelo... y siempre tiene la
mejor respuesta. Una madre... mira a su hijo y ya tiene los ojos
llenos.
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He escrito un libro, planté un árbol….
Julia Carrasco Carrasco
Soy Julia, he cumplido los cuarenta y cinco años, casi sin
darme cuenta… Me gusta compartir los días con Fran:
mi compañero, mi cómplice... Sigue leyendo
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Soy Julia, he cumplido los cuarenta y cinco años, casi sin
darme cuenta… Me gusta compartir los días con Fran:
mi compañero, mi cómplice, mi amor…Voy con
alegría cada mañana a mi trabajo pues aún sigo
creyendo en la docencia, me gusta leer, escribir, disfrutar de los
pequeños detalles y vivir la vida con tranquilidad. De
pequeña vivía en un pueblo, estaba en contacto con la
naturaleza y recuerdo lo emocionantes que me parecían las
tardes de los viernes con mis padres y hermanos, especialmente
recuerdo un día en que plantamos un árbol que con el
tiempo creció y da buena sombra y frutos… Será
por esa sensación tan agradable de familia por la que nunca
me atreví a tener un bebé en solitario…. Y el
amor con mayúsculas tardó en llegar a mi vida.
Llegué a los cuarenta con éxito profesional, amigos,
y sin una pareja, fue una época de muchos viajes, de
creatividad y literatura. Me publicaron un libro, siendo una
experiencia personal muy enriquecedora pero yo deseaba encontrar a
alguien a una pareja con quien compartir la vida, las emociones, el
camino… y un día en un supermercado, por casualidad,
Cupido apareció… Desde entonces siento una balanza
imaginaria, que hace que mientras más tiempo pasa,
más se afianza la relación pero más pesa la
edad para culminar con el deseo de ser madre… Recuerdo que
le primer árbol que plantamos no creció, que el
primer cuento que escribí no lo publicaron, que mi primer
amor no fue correspondido, pero las experiencias de tenerlos me
llenaron de entusiasmo por seguir intentándolo, y así
un día compramos un test de embarazo y dio positivo…
y esa imagen de comprarlo en la farmacia… leer las
instrucciones… usarlo y ver el resultado positivo….
¡Qué vivencia! En ocasiones ocurre que nuestros deseos
no se cumplen al primer intento pero hoy me he tomado mi primer
comprimido de ácido fólico… ante el espejo del
cuarto de baño… y me he visto en la farmacia
comprándonos otro test…. Y me he visto con una
barriga gorda que Fran acaricia…. Y me he visto en el
hospital, esta vez tenemos una cunita al lado y un llanto de
bebé….
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Setenta y cinco días, tres horas, cincuenta y nueve minutos y tres segundos
Silvia Ossorio Franco
En este preciso momento hace exactamente setenta y cinco
días, tres horas, cincuenta y nueve minutos y tres
segundos… cuatro…... Sigue leyendo
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En este preciso momento hace exactamente setenta y cinco
días, tres horas, cincuenta y nueve minutos y tres
segundos… cuatro… cinco… seis… que
muté, sin remedio, en una nueva especie. Una especie tan
distinta a lo que recuerdo de mí misma que, algunas veces,
debo mirarme al espejo durante un buen rato para asegurarme de que
soy yo y no otra quien habita en mi propio cuerpo, menos terso,
menos ágil y cuidado, pero mío al fin y al cabo. En
este preciso momento hace exactamente setenta y cinco días,
tres horas, cincuenta y nueve minutos y treinta y nueve
segundos… cuarenta… cuarenta y uno… cuarenta y
dos… que soy mamá. Una mamá más. Su
mamá. Es curioso, desde entonces todo lo que sucede a mi
alrededor se me antoja cuanto menos curioso. Y es que no sé
por qué de la noche a la mañana mi colección
de sofisticados perfumes ha dado paso, por puro instinto, a
cantidades industriales de colonia de bebé, por supuesto sin
alcohol, que me salpica de manera automática antes de salir
de casa. Tampoco entiendo por qué he dejado de devorar
novelas históricas desparramada en la comodidad de mi
sofá para ser una ferviente consumidora de todo tipo de
cuentos, muchos de ellos sin palabras, que no me canso de
interpretar inspirada por el balanceo monótono de una
mecedora. Atrás quedaron aparcadas las tardes de cine,
palomitas y refrescos de cola light. Ya no necesito que nadie
imagine por mí realidades alternativas porque mi cabeza
está repleta de sueños color algodón de
azúcar en los que él es el único protagonista.
El café, ésa es otra novedad. Desde que me levanto
hasta que me acuesto litros y litros de cafeína aceleran mis
movimientos. Pero, ¿desde cuándo me gusta a mí
el café? Me hago mayor, me he hecho mayor sin saber
cómo. Me he vuelto una ñoña que canta
canciones de cuna, habla con media lengua y pone caras raras.
Diplomada en cambio de pañal y licenciada en esterilizar
biberones. De seguir así pronto acabaré
doctorándome en ésta la mejor carrera de la
universidad de la vida. ¡Si mi madre me viera! Nadie me lo ha
podido confirmar, pero todo apunta a que las perspectivas cambian.
A medida que pasan los días van cambiando irremediablemente
de una forma casi mágica. Con apenas tres meses de vida, mi
chico ha conseguido lo que yo misma no he logrado en casi treinta y
seis años: dar importancia sólo a las cosas que
realmente la merecen. Por ello, por él, me siento
afortunada.
P.D. Mientras escribo estas líneas con una sola
mano, Guillermo duerme tranquilo en mi regazo. Lo observo con una
nueva mirada, arrugada, serena y limpia, mientras él, como
intuyéndome, abre un ojito y me regala la sonrisa muda
más extraordinaria del planeta. Y yo… tan feliz.
Entrega de premios del II Concurso literario Ilusión por ser
mama (Silvia Ossorio, Lara Zilvetti, Teresa Rodríguez,
Fabiola Martínez y Julia Gutiérrez en
representación de Julia Carrasco).
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